¿Por qué América No Puede Producir Suficientes Mascarillas N95? 6 Meses de Pandemia y la Escases Persiste

Por NPR | 17 de Septiembre, 2020

Este artículo fue publicado originalmente por NPR el 17 de Septiembre, 2020 y actualizado el 18 de Septiembre. Lo compartimos porque cuestiona los argumentos previos de que la pandemia Covid-19 y la producción de equipo de protección personal ayudaría a incrementar la manufactura de US a largo plazo.

 

Al inicio de la pandemia del coronavirus, existían muchas historias fragmentadas de manufactureros que prometían readecuar sus fábricas para comenzar a producir equipo de protección personal en los US.

 

En la primavera pasada, el productor de células energéticas, Adaptive Energy, readecuo parte de su fábrica en Ann Arbor, Mich., para poder producir protectores faciales de plástico. Hoy, 100,000 protectores terminados están tirados en cajas de cartón – sin vender.

 

"Nos lanzamos de cabeza", dijo Ranvir Gujral, propietario principal. Agregró tristemente: "No éramos los únicos con una brillante idea para lograr que nuestra gente regresara a trabajar y ayudar en la manufactura de EPP".

 

Desde que comenzó la pandemia del coronavirus, el Presidente Trump y oficiales de la industria, han hablado mucho sobre la necesidad de incrementar la manufactura doméstica de equipo de protección. Pero ya han pasado seis meses y there are still shortages of all kinds of PPE, como la mascarilla N95, mientras que los protectores faciales son fácil de encontrar.

 

Falta de un plan nacional coherente

La desconexión puede ser rastreada, en parte, a la falta de un plan nacional coherente.

 

Cuando Gujral y otros manufactureros nacionales vieron la oportunidad de ayudar a los trabajadores en primera línea – y, de poder mantener a sus empleados trabajando, muchos de ellos cambiaron su producción para poder producir artículos como protectores faciales y sanitizadores de mano, los que son relativamente simples de producir.

 

Pero muy pocos cambiaron para producir mascarillas N95, que son mucho más complicadas de hacer y están escasas. Las enfermeras y doctores están reutilizando las mascarillas una y otra vez. Algunas clínicas no pueden encontrar suministros accesibles.

 

Aun así, el Presidente Trump ignora la realidad.

 

"Hemos abierto fábricas. Hemos tenido un tremendo éxito con las mascarillas y protectores faciales", dijo Trump durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca la semana pasada.

 

De hecho, el mercado está harto de protectores faciales. Pero los US, aún está corto con 3.5 billones de mascarillas que los oficiales de la salud indican se necesitan para terminar este año.

 

La narrativa de la Casa Blanca es que la pandemia ha revelado el peligro de estar sujetos a los suplidores chinos, y de que los US, ha incrementado la producción doméstica de forma significativa, volviendo la escases algo del pasado.

 

De acuerdo con la Casa Blanca, la producción nacional de mascarillas N95 era de aproximadamente unas 40 millones mascarillas mensuales en Marzo y, que se espera que eso incremente a más de 160 millones para el otoño. La Casa Blanca dice que eso pondría a la nación en el camino correcto para lograr suplir mascarillas en casi el "100% de la producción nacional” para finales de año, aunque ese nivel de producción todavía sería bajo para alcanzar el 3.5 de billones necesarios.

 

"Estamos sacando nuestro negocio de China. Lo estamos trayendo de regreso a casa. Queremos que nuestro negocio esté en casa" dijo Trump durante la Convención Nacional Republicana.

 

Pero los manufactureros de USA se preocupan de que la administración esté revolviendo una oportunidad de traer de regreso la industria de EPP de regreso a casa.

 

"No vemos que eso esté pasando. Es más, estamos atrasados con los empleos en manufactura. Estamos importando más EPP que nunca”, dijo Scott Paul, presidente de Alliance for American Manufacturing.

 

'Esta administración ha tenido un firme enfoque'

 

La Casa Blanca trabajó con algunas grandes compañías, incluyendo 3M y Honeywell, para incrementar la producción doméstica de respiradores. Eso fue relativamente fácil para ellos; 3M desarrolló la primera mascarilla N95, así que ya cuenta con fábricas y clientes.

 

Aun así, 3M y Honeywell no han logrado producir las suficientes mascarillas requeridas mientras la pandemia hacia su camino y la demanda incrementaba.

 

"No estamos a cientos de millones cortos de mascarillas. Estamos a miles de millones cortos de donde queremos estar" dijo Paul. "Haría mucha lógica el querer nivelar manufactureros de pequeño y mediano tamaño para que puedan ayudar a cubrir ese masivo espacio".

 

Pero el gobierno federal no tiene un plan para ayudar a los manufactureros de pequeño y mediano tamaño para que puedan incursionar en la producción de EPP.

 

"Esta administración ha tenido un firme enfoque" dijo Gary Gereffi, profesor de la Duke University y director fundador del Duke Global Value Chains Center.

 

"Nunca habíamos lidiado con una demanda incesante de artículos básicos – las mascarillas y los guantes y batas”, dijo Gereffi, en parte porque la administración ha estado mucho más enfocada en descubrir una vacuna que pueda controlar el brote del coronavirus.

Como resultado, dijo Gereffi: "No teníamos ninguna agencia en el gobierno que supiera qué compañías estaban produciendo estos diferentes productos".

 

Eso deja a manufactureros como Ranvir Gujral, el propietario de la fábrica de Michigan, que busque como resuelve todo el mismo. Gujral aún desea apoyar en la pandemia. Está pensando en readecuar su fábrica en Michigan nuevamente, esta vez para producir mascarillas N95.

 

"Tenemos la maquinaria lista. Tenemos la materia prima. Tenemos el capital listo" dijo Gujral.

 

Lo que le hace falta es certeza de que su inversión será pagada. La fábrica de Gujral no estaría lista para producir mascarillas hasta la próxima primavera.

 

"Contaremos con demanda aún? ¿Vendrán estos clientes a nosotros”? consultó. "No queremos quedarnos sosteniendo la bolsa".

 

Gujral dice que no puede tomar el mismo riesgo que con las mascarillas N95, riesgo como el que tuvo con las caretas.

 

"Esta es una gran movida y nos podría dejar sin negocio si no llegase a salir bien" indicó. "Es una movida de pérdida de la compañía".

 

Es la misma adivinanza a la cual se enfrentan todo tipo de industrias. Las cosas se hacen baratas en el extranjero, especialmente en China. ¿Están los clientes dispuestos a pagar un poco más por las mascarillas que son hechas en USA? ¿U otros artículos en escases, como guantes y batas?

 

"Escucho que a través de mi industria" dijo Kimberly Glas, presidente de National Council of Textile Organizations, una asociación para el comercio industrial en Washington. "Las personas no harán una inversión pensando que no existe un cliente al otro lado".

 

Aún mientras la administración Trump busque como corregir la escases de EPP, ha tomado algunos pasos para tratar de traer de regreso la manufactura de drogas y artículos médicos de regreso a US. El presidente firmó una orden ejecutiva el mes pasado, requiriendo a las agencias federales comprar en lo mayormente posible lo hecho en América.

 

Es un buen paso, dijo Glas, quien trabajó en el Departamento de Comercio de US durante la administración Obama. Pero ella indica que conllevará más que eso – un verdadero plan federal estratégico, o incentivo de impuestos — para lograr convencer a los manufactureros de invertir a nivel nacional.

 

"Mi temor es que, a partir de un año de este punto, veremos estas cadenas de suministros que estaban dominadas fuertemente en China regresar a China" dijo Glas.

 

Y los US habrá derrochado una oportunidad de traer de regreso los empleos y volver América auto suficiente, cuando se trata de proteger contra el coronavirus.

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