El Uso Tardío del Acta de Defensa de Producción Lleva a la Escasez Continua de Equipo de Protección

Por CNN | 14 de Julio, 2020

Este artículo fue originalmente publicado en CNN el 14 de Julio, 2020. Lo compartimos porque resalta el reto continuo de la demanda y de la cadena de suministros en la producción de EPP bajo el Acta de Defensa de Producción y de cómo manejar la cadena de producción y distribución para los siguientes meses.  

A casi cuatro meses de haber invocado una ley de la era de 1950 que obliga a los negocios en manufacturar equipo para luchar contra el coronavirus, la administración Trump apenas ha utilizado a las autoridades, dejando a los trabajadores de primera línea en austeras condiciones en cuanto a equipo de protección como mascarillas, batas y guantes en medio del reciente surgimiento de casos.

 

El Departamento de Salud y Servicios Humanos enumeró 19 compañías que han recibido contratos bajo el Acta de Defensa de Producción para lograr producir equipo de emergencia, incluyendo 600 millones de respiradores N95 y mascarillas. Pero los expertos dicen que no es suficiente y que los esfuerzos comenzaron demasiado tarde.

 

Solo la mitad de las órdenes de mascarillas serán entregadas para finales de año.

 

Mientras los sistemas de salud y hospitales han podido manejar sus inventarios de equipo gracias a los contratos preexistentes, las clínicas más pequeñas y comunidades asistenciales han tenido problemas en la obtención del equipo que necesitan. Mientras los estados han ido reaperturando y las escuelas y negocios luchan por obtener su propio equipo de protección, la demanda continuará superando la oferta.

 

Es un problema que los expertos opinan se pudo haber evitado.  Un previo oficial del Departamento de Defensa le dijo a CNN que la administración perdió varios meses al no actuar agresivamente con el DPA, volviendo imposible el alcanzar la demanda.

 

"Creo que un uso temprano y agresivo del DPA, probablemente en el mes de Febrero, habría evitado muchos dolores que estamos viviendo en este momento con respecto a la escasez de EPP alrededor del país", dijo Kelly Magsamen, previo Oficial del Pentágono, quien sirvió como Director Senior del National Security Council para la planificación estratégica durante la administración Obama.

Adicionalmente a entregar más contratos, Magsamen dijo que, el gobierno pudo haber utilizado más agresivamente otros mecanismos dentro del DPA, como exención de impuestos o garantías hipotecarias para incentivar a las compañías en acelerar la producción.

 

"El hecho de que no hubiera una respuesta federal organizada de principio a fin, creo es lo que nos ha colocado en esta posición, donde esencialmente todos están jugando pelota, incluyendo la administración Trump", expresó Magsamen.

 

El Asesor Comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, defendió la estrategia administrativa. "No hemos dudado en utilizar el DPA cuando es necesario", pronunció. "Una de las bellezas de utilizar el DPA cuando es necesario, es que se ha reducido la necesidad de actualmente invocarla porque obtenemos contribución voluntaria".

 

La Federal Emergency Management Agency y HHS han ordenado y entregado millones de EPP, incluyendo 102 millones de mascarillas N95 y más de 139 millones de guantes. FEMA también contribuyó en acelerar las Exportaciones de materiales al extranjero, a través del esfuerzo "Project Airbridge”. La agencia terminó la iniciativa, pero dejó la puerta abierta para reestablecerse si fuese necesario. Pero combinado, el equipo incorporado a través de varias iniciativas se queda corto frente a la demanda sin precedente de productos clave alrededor del mundo. 

La Casa Blanca se ha mostrado renuente a tomar un rol en el manejo de producción y distribución de suministros, dejando recaer todo el peso sobre cada estado. El Presidente Donald Trump afirma, que cada estado tiene todo el equipo que necesita — un punto que el Vicepresidente Mike Pence repitió durante una sesión de coronavirus la semana pasada. Pence también dijo que la administración estará emitiendo una orientación renovada sobre la preservación y reutilización del equipo de protección personal.

Esto ha hecho poco por inspirar confianza sobre todos aquellos que se encuentran en primera línea.

 

‘Frágil y sobrecargada'

Múltiples organizaciones de atención medica con hospitales cerca o en los lugares actualmente con foco de infección, incluidos el Jackson Health System en Miami, Houston Methodist y el Valleywise Health con base en Arizona, le dijeron a CNN que actualmente tienen suficiente equipo para proteger a su fuerza laboral. Pero otros han alertado sobre situaciones más terribles. 

El grupo industrial, National Center for Assisted Living, encontró en una encuesta realizada a sus miembros en Junio, que más de la mitad de las instalaciones de vivienda asistida tenían suministros de equipo de protección específico para solo dos semanas o menos.

David Voepel, el CEO de la Arizona Health Care Association, la cual representa instalaciones de enfermería especializada y comunidades de vivienda asistida, le dijo a CNN que muchas de las instalaciones de vivienda asistida en su estado se han enfrentado a retos porque a diferencia de las redes de hospitales y las instalaciones de enfermería especializadas, ellos no tenían contratos o líneas de comunicación establecidas con distribuidores previo a la pandemia. 

“El problema es que los hospitales acaparan más de ese EPP y los contratos grandes recibirán el EPP, mientras que las comunidades de vivienda asistida no lo obtendrán”, dijo Voepel, observando que muchas de las comunidades de vivienda asistida están siendo forzadas a reutilizar el equipo de protección personal.

Las enfermeras se están enfrentando a una situación similar, a pesar de los comentarios de la administración de que la capacidad de los hospitales permanece fuerte y que todos los estados tienen todo lo que necesitan en términos de suministros.

Zenei Cortez, una de las presidentas de National Nurses United, el sindicato de enfermeras más grande en USA, dijo a CNN, “En realidad es sorprendente que los líderes de nuestra nación hicieran una declaración tan ilusa como esa.” Cortez describió situaciones en las que la carencia de suministros adecuados está poniendo en gran peligro a las enfermeras que se encuentran en primera línea contra la pandemia.

En particular, Cortez dice que algunas enfermeras en Florida están usando mascarillas N95 que no han pasado una prueba de entalle. “Eso está poniendo en gran peligro a las enfermeras”, dice ella, porque esas mascarillas no forman el sello alrededor de la nariz, boca y mentón que debería permitirle a la mascarilla proteger al usuario contra el virus.

La escasez de EPP ha comenzado a tener un impacto adverso. Cortez citó a una enfermera en Los Angeles que se apresuró para ayudar a un paciente con coronavirus que había dejado de respirar, usando simplemente una mascarilla quirúrgica. 

“Hasta el momento, tenemos 148 enfermeras que han fallecido a causa de coronavirus, simplemente porque no tenían el EPP adecuado”, dijo Cortez, observando que esa cifra es la única que se ha reportado a su sindicato y que el número de muertes de enfermeras actual es probablemente mayor.

 Un vocero de Banner Health, una red de salud con sede en Phoenix con 28 hospitales en el Occidente de USA, dijo que actualmente tiene un suministro adecuado de la mayoría del equipo de protección pero que los retos fluctúan, y que recientemente ha habido una escasez de batas desechables. Para abordar el problema, la organización desplegó batas reutilizables de tela.   

“Nuestra cadena de suministros ha sido interrumpida en recientes meses y no dudamos que esto siga sucediendo durante la pandemia”, dijo el vocero.

Nancy Foster, la Vicepresidente de Calidad y Política de Seguridad de Pacientes del American Hospital Association, dijo que la cadena de suministros para equipo de protección permanece “frágil y sobrecargada” debido a la demanda global. 

“Mientras que en general podríamos decir que el suministro de EPP disponible ha mejorado, todavía esta frágil”, dijo Foster, quien refiere que los guantes de nitrilo, las batas de aislamiento y las N95 de menor tamaño siguen siendo un reto. Foster dijo que la American Hospital Association continúa defendiendo que el gobierno federal usa el DPA para aumentar aún más el suministro. 

Dr. Susan Bailey, Presidenta de la American Medical Association, dijo que ha escuchado de médicos a través del país, que su mayor reto de la reapertura de sus clínicas es la escasez de equipo de protección. Bailey dijo que su organización ha instado a la administración de Trump desde Marzo para que implemente una estrategia coordinada sobre la producción, adquisición y distribución nacional de suministros EPP.

 

Competencia Feroz

Una fuente de la industria con conocimiento sobre las cadenas de suministros de equipos médicos le dijo a CNN que se espera que la búsqueda de equipo de protección siga siendo ferozmente competitiva en las próximas semanas y meses, particularmente cuando el sistema de educación, la industria hotelera y otros ingresen al mercado. Los manufactureros han ampliado la producción, pero algunos advierten que es difícil mantener el ritmo de la demanda.

“Si bien estamos fabricando más respiradores que nunca, la realidad es que la demanda de respiradores sigue excediendo el suministro de estos. Este es un desafío para toda la industria”, dijo Tim Post, vocero de 3M, quien dijo que está produciendo respiradores N95 a una tasa de más de 50 millones por mes en USA.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de USA ha emitido una guía sobre la reutilización de las mascarillas N95, pero las enfermeras que hablaron con CNN argumentan que la tasa con la cual están reutilizando las mascarillas las ha dejado vulnerables. 

Michelle Brum, una enfermera que trabaja en Hyannis, Massachusetts y co-preside un sindicato de enfermeras, dijo que meses después del brote del virus, su hospital sigue manteniendo los respiradores N95 bajo llave para prevenir que el personal los use más allá de la cantidad asignada. 

 “Se te brinda una mascarilla y ellos quieren que tu reutilices esa mascarilla múltiples veces”, dijo ella. “La forma en la que nos entrenaron es que una mascarilla se usa una vez; al salir del cuarto del paciente, se quita la mascarilla y se desecha al basurero”.

CNN se contactó con los departamentos de salud y otras agencias administrativas en los 50 estados para ver cómo estaban lidiando ellos con el equipo de protección personal. Veinticuatro estados respondieron. La mayoría dijo que sus estados tienen adecuado EPP en sus reservas, pero seis — Missouri, Tennessee, Ohio, Minnesota, Vermont y Alabama — agregaron que las mascarillas N95 siguen siendo difíciles de adquirir.  

 “Aunque hemos escuchado que los hospitales están recibiendo algunas de los fabricantes, no se nos es posible obtenerlos para compra estatal y entendemos que algunos proveedores de salud no pueden adquirirlos en muchos casos”, dijo un vocero del Missouri Department of Health and Senior Services, refiriéndose a las mascarillas N95.

Un vocero del departamento de administración de Minnesota dijo que además de los desafíos para adquirir las mascarillas N95, hay una escasez de guantes de nitrilo. Aunque el estado tiene aproximadamente 40 millones de guantes esperando ser entregados, los hospitales en el estado usan casi 1 millón diarios. “Las tasas de uso y las estrechas cadenas de suministros internacionales crean preocupación sobre los guantes a corto plazo”, dijo el vocero.    

Jay Inslee, el gobernador del estado de Washington, es uno de los que está instando a la administración para que haga mayor uso del DPA.

“Los problemas más amplios de la cadena de suministros no han sido abordados por la administración de Trump. Todavía estamos dependiendo de fabricación extranjera y estamos siendo forzados a competir en el mercado global”, dijo Casey Katims, un enlace federal para el estado de Washington.

 Nelli Black y Tara Subramaniam de CNN contribuyeron en este reporte.

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